mira si es inoportuno
que el mundo se acaba y ¡vaya!,
se acaba el día veintiuno.
Pues me chafa el plan, al pronto,
de ser cierta la porfía
que por algo así de tonto
no gane en la lotería.
Es un incordio, es hiriente,
mas no me podrá tocar
ningún premio al día siguiente
del que el mundo va a acabar.
No quiero ser pesimista,
no hay, en erupción, volcanes
ni asteroides a la vista,
solo... muchos musulmanes.
Estos la van a montar
y va a ser gorda, en Europa,
pero aún van a esperar
antes de atizar estopa.
Sí, es pronto aún, por fortuna,
así que por lo que veo,
el vaticinio es tontuna
y yo, pues no me lo creo.
Seguirá el mundo girando,
no termina, el miedo es vano,
pero estoy considerando...
¿y España, con Mariano?.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada